El cerebro de los niños posee una infinita capacidad de asimilar las experiencias sociales acumuladas por la humanidad durante cientos de generaciones. Así, de esta manera, los niños aprenden a hablar casi sin darse cuenta. ¿Por qué no aprovechar esta plasticidad del cerebro humano para inculcar valores como el de la paz? Es misión de los padres, educadores y profesores, que cuidan y atiende a los niños, enseñarles cómo desarrollar el noble arte de vivir como hermanos.
Los niños pueden construir la paz en el mundo

Aprender a vivir juntos en paz y armonía, sólo será posible configurando un plan de acción bien estructurado que llene la mente de los niños de normas, valores, conceptos y comportamientos hacia la asunción de la paz y el rechazo a la violencia como componentes esenciales de su personalidad. Y esto hemos de hacerlo en el momento que el niño forma su personalidad, no después.
Fomentar la asimilación de valores de paz, prosperidad, perseverancia, aprecio a la diversidad, honestidad, honradez, trabajo y respeto ayudará a los niños a crear un mundo mejor. Educar a un niño en estos valores significa que el mundo contará en un futuro con un adulto que ponga en práctica lo aprendido y lo plasme en su trabajo. La clave para llegar a ser un país que proclame la paz a unísono reside en la educación de los niños.
Marisol Nuevo. Editora de GuiaInfantil.com
Susana Bibliotecaria TM
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.